IV Concurso de Microrrelatos USAL

Después de casi un año sin escribir, me dispuse a hacerlo para el IV Concurso de Microrrelatos del USAL.

Y esto fue lo que salió:

(instrucciones: cerrar los ojos durante 30 segundos entre relato y relato, con música de fondo. Se recomienda La linea enemiga, de La caja de Al Capone http://www.youtube.com/watch?v=W-6Oec9sD6U#!)



1. CRUCES


Tanto tiempo después se reencontraron. A ella se le quedó cara de asombro, mientras él hacía como que no la había reconocido, y continuaba la marcha. Ya habían pasado unos cuantos años desde que su historia casi empieza; sobró tiempo, pero el destino se encargó de meter espacio de por medio. Desde entonces solo se habían cruzado un par de veces, cuando en su semana de vacaciones él venía a ver a su familia.
Recordaba que se llamaba Laura, o Gloria, o Noelia, o algo así, tenía nombre de canción, eso seguro.





2. SUSI


Susanna era una linda ragazza, y también era italiana. Digo era porque ya no es, y la verdad, solo fue muy poquito tiempo. No supimos cual era su color favorito, probablemente no tuviera. Lo que si tenía eran gustos musicales, le gustaban los sonidos de las cosas al caer y no le gustaban los gritos, por eso nunca gritaba. Le gustaba escuchar, pero no le gustaba hacer ruido. Por eso se fue sin decir nada, igual que había venido.
Susanna era una linda ragazza, y también era italiana.




3. BYE

Siempre pensé que debía haber dejado algo sin publicar, bye bye, concurso de microrrelatos.






Aquí ganadores y seleccionados (10 primeros)
http://concursossac.wordpress.com/2012/03/30/ganadores-y-seleccionados-concurso-microrrelatos/

Si sube Bel los suyos, pondré el enlace en un comentario.

Hasta pronto. Mas pronto que la última vez, espero.

MALAS NOCHES

Malas noches que me das,

malas noches que yo tengo,

sin quererlo tu no estas

yo queriendo ya no vengo.


Ya no hay motivo para madrugar por la mañana,

ni para aguardarte por las noches, pues me invade la desgana,

no tengo motivo para ir corriendo por el camino,

pues mi sol ya se ha apagado, en mi luna no reluce

(aquí falta un verso, una frase o un renglón)

ahora ya es definitivo, este mundo nos sacude

por mas que pienses que son las cosas del destino

es tu voluntad caprichosa, maldita desdichosa:


la que no quiere mi cama

la que no quiere esta risa

la que no quiere bailar

la que se esconde tras la cortina,

(que es) este muro que se ve,

tan ligero inestable,

(que) cualquier día va a caer,

mas vale que sea tarde.


Malas noches que me das,

malas noches que yo tengo,

sin quererlo tu no estas

yo queriendo ya no vengo.





*en breve, la versión para ciegos, esta vez de verdad

EN UNA CAJA VERDE

“Cuerpo triste cuerpo triste, por donde entraste saliste.”

Hace ya meses viniste, metido en una caja verde. Mis manías, como si hubieran leído el libro del destino, como si ya supieran lo que iba a acontecer, me hicieron guardar tu envoltorio como recuerdo. Sin embargo, hoy, esa caja verde, hará las veces de ataúd, hoy, me será una herramienta mas para el olvido.

APRENDIENDO

“Hay un tipo de amistad así. Que comparte miradas y proyectos. Que perdona y se siente perdonada por el que es mayor. Que comprende la fragilidad y la herida, y valora la fortaleza como talento compartido. Que está hecha de risa y compromiso, de lágrimas desveladas y brazos que apoyan. Una amistad de ternura y firmeza, de sinceridad compasiva, de novedad y rutina, de descanso y tarea, de crisis y renacer. Crece con el tiempo. También pasa por su infancia y por su adolescencia, por su idealismo jovial y por la sabiduría adulta. Se aquieta y se serena, pero sin gastarse. Tiene nombres, cada quien sabe cuáles. Y evoca historias, conversaciones gestos, encuentros, caminos cruzados y descruzados. Sabe abrazar, pero sin poseer. Sabe acoger, y también deja partir.”

José Mª Rodríguez Olaizola

“Ignacio de Loyola, nunca solo.”

80 AÑOS

Muchas veces me he preguntado si el amor puede ser eterno. Dependiendo del estado de ánimo consideraba una cosa u otra. He visto como sentimientos que parecían muy vivos se iban apagando hasta desaparecer, al igual que otras veces los he visto crecer poco a poco o aparecer de la noche a la mañana, y ser inmensos en solo unas horas de existencia hasta el punto de sentir que no te caben más sentimientos dentro de ti. Muchos dicen que en lo inestable del amor reside la mayor parte de su belleza, y es por eso que el amor todo lo puede, que el amor solo basta.

Entonces, de lo inestable del amor se puede sacar en conclusión que no es eterno. Sería lo lógico, ¿no? Pero, ¿por qué cuando estamos enamorados nos negamos a creer esto? si nos hemos pegado batacazos, hemos visto historias preciosas desmoronarse, hemos sufrido por amor, ¿qué nos hace pensar que en esta ocasión va a ser distinto?

Supongo que será otra cualidad del amor, que cuando llena tu vida, no te imaginas tu vida sin el. La verdad, ahora mismo me puede esta sensación, aunque empíricamente parece que todo apunta a que es algo temporal, algo dentro de mi me dice que no lo es, que todo lo anterior fue distinto, que esto es nuevo, que esto no se va a acabar, por que es de verdad.

Le he estado dando vueltas a esto algunos días, desde que descubrí (gracias a madrugar) que mi abuelo, con sus recién estrenados ochenta años, se levanta todas las mañanas media hora antes (con el frío que hace en su casa) para prepararle el desayuno a mi abuela y llevárselo a la cama, que la pobre ya no sabe donde tiene la cabeza, se le olvida hasta comer, y mi abuelo, que siempre esta pendiente de ella, se fija en todo, y si no quiere comer la abuela, pues en vez de café, le “engaña” y le pone un colacao con perrunillas que alimenta mas. Y nunca se queja ni refunfuña, y se esta con ella los 20 minutos que tarda la pobre en tomarse las pastillas para que no se lo olvide, y no pierde nunca la paciencia, ni le levanta la voz, ni le recrimina nunca nada, aunque a veces mi abuela no recuerde quien es su marido, el esta allí para recordárselo, porque el amor es así, porque a pesar de todo, el amor puede, y al parecer, como me ha enseñado mi abuelo, el amor verdadero si es eterno.

BEL

El día de Navidad de mil novecientos noventa y nueve*, en la pequeña ciudad de Zamora, nació una pequeña niña. La llamaron Belén.

Esta niña creció en su ciudad natal, aunque sus andanzas y correrías a menudo la llevaban a puntos más al sur, o más al norte, casi nunca horizontal.

Desde hace unos meses, esta agitando la noche y el día de mi Salamanca, asíque amigos, les aviso, si se la encuentran por la calle, estén atentos, y observen como, poco a poco se meterá en su vida, y sean hábiles y no la dejen escapar, que dicen que los calvos, lo son de tirarse de los pelos al dejar salir a Belén de sus vidas.

Ah, y no se pasen con ella, que aunque ya sea mayor de edad y bla bla bla, es mi coleguí, y si te pasas con ella te meto, ¿vale?



*mil novecientos noventa y dos

DISFRACES

Nunca me gustaron especialmente las fiestas de disfraces. El Carnaval tampoco me apasiona, aunque mentiría si dijera que no me disfracé como el que mas de pequeño, que hasta gane algún premio (casi todo el mundo tiene premio en el carnaval de un pueblo pequeño), hasta incluso me he disfrazado en los carnavales pasados (eso si, no por gusto).

Eso de disfrazarse de otro alguien siempre me pareció un símbolo para demostrar lo poco contentos que estamos con nuestra vida. Queremos ser otra persona, y por eso nos disfrazamos de un libre pirata, de un valiente soldado o de un fuerte superhéroe, eso en nuestro caso, el de los chicos, porque el de las chicas es mucho mas escandaloso… los disfraces de chica que mas triunfan suelen ser los de enfermera (cachonda), pornochacha, hada Disney (cachonda), así como pirata, policía, bombera, heroína, he incluso monja, pero todas ellas cachondas… (una especial mención a las abejas cachondas… en fin).

Hubo un tiempo que la gente que se disfrazaba asiduamente me daba miedo, pensaba que era gente emocionalmente inestable y desequilibrada, que cualquier día se le iba la pinza se disfrazaba de asesino en serie y nos mataba a todos. La verdad, cambie de idea cuando la gente de mí alrededor amaba el carnaval.

Sigo sin ser un forofo de los disfraces, pero cuando se da una situación como la presente, de que tengo que buscar un disfraz, se me ocurren varias descabelladas ideas, jeque, jihadista, romano, pasion de gavilanes, chikilicuatre, furbolista, rokero… y me gustaría disfrazarme de todas esas cosas, en serio, me hace mucha gracia.

En fin, estoy superfeliz con mi vida (estoy superfeliz, estoy superfeliz(8) ) pero se hablo de fiesta de disfraces, pues igual me disfrazo de dos patitos en mi próximo cumpleaños.

VUELTA AL TAJO

Después de tanto tiempo, parece que volveré a escribir. (aunque no será hoy)

Les dejo una cosa, para que creen su propia opinión, de otros que vuelven también al tajo. Yo ya lo hice.






Esta tarde haré el ultimo examen de mi primera etapa en la universidad, después, seré libre.

CASATE CON ÉL

Llevo años intentando escribirte una declaración de amor, y con el tiempo se me torna en carta de despedida.
He llenado cuadernos con solo una frase por página, “Eres un cielo…” y no paso de eso. A partir de esos tres puntos las palabras se tornan emociones, los poemas se diluyen en canciones, mi lápiz y papel se convierten en púa y guitarra, y un rato después, desfallezco en el éxtasis de tan mágico ritual.
He dormido muchas noches abrazado a ese cuaderno, triste consuelo, porque he soñado muchas veces enredado con tu cuerpo, sabes, te anhelo.
Al principio estaba seguro de que tu destino y el mío estaban unidos, y que acabaríamos volando juntos. Observando desde la distancia que da el tiempo (y que es el olvido) veo dos vuelos paralelos, pero separados, y que ya apenas se cruzan. Mirando hacia el futuro, veo dos cosas claras, yo voy cayendo, me acerco al suelo, tomo tierra o me estrello, Tu, tu bates tus alas y te impones gloriosa en el horizonte.

Vuela, vuela y vuela…
… y no te cases con él, que es un copión.

IDENTITY (ADN)

Raúl García Pulido Álvarez Cieza Delgado Higueras Verdejo Pulido Tamames Higueras Juan Sánchez Del arco Álvarez Martín González Ballesteros Álvarez
(y algo de Cortijo, Carrasco, Ramiro, Ávila, Durán y Benito)

BAJARSE DESNUDOS EN EL ÚLTIMO ANDÉN

Cada vez que pienso en la parada del bus, me huele a pena. De los tres años, solo queda el recuerdo de los tres meses que nos despedíamos en el andén número 2.

Nadie mas vino a buscarme a la estación, se me olvido que es eso de echar de menos.

Tú marcaste el baremo que separa el querer del amar.

Hoy saldré solo, iré a un Pub a escuchar música en vivo, haber si así revivo, por si apareciera la alegría, y subiera a mi tren, y bajarnos desnudos en el último andén.

¡A bientôt invierno!

-¿Qué coño haces? Eres un cabrón, ¿a mi también me engañabas?
-Tu, niña, déjame en paz.
-Eres un cerdo.
-Déjame en paz, si me sigues queriendo, bésame, sino, vete a tomar por el culo.




-(Que vuele tu imaginación)






-Tu eres peor.

RARO FEBRERO

Raro Febrero,

Este año si, es raro este Febrero. En Febrero solía comportarme de otra forma, no con esta apatía, con esta indiferencia. En Febrero hacía frío, y yo buscaba calor, buscaba a alguien con quien compartir estas noches, cada vez mas cortas, y con quien disfrutar del comienzo de la primavera, (aunque esta siempre me mata).

Este Febrero, no me fijo en las sonrisas, pues estas se hicieron tan sinceras y comunes, que son una parte más de mi vida. En este Febrero, las semanas duran una noche, las noches duran una hora, y las horas duran un minuto.

Por eso te digo, has tenido suerte de conocerme este Febrero, para mi, mañana no habrá frío, para ti, será ya primavera. Será ya primavera, y saldrás a la calle a pasear, y yo, no estaré tras la ventana, cansado de esperar, de esperarte, de soñar y de soñarte. Te repito, si no fuera este Febrero, sino que fuera cualquier otro Febrero, no saldrías a la calle, no sería primavera, estarías secuestrada, serías mi prisionera, de mi casa y de mi cama.

SEPTENIOS

1988 Nacer
1989 – 1995 Septenio de ilusiones y magia
1996 – 2002 Septenio de sueños, y de pesadillas
2003 – 2009 Septenio creativo
2010 – 2016 ¿?

Ya estuve pensando acerca de los septenios en mi vigésimo primer cumpleaños, la verdad, hasta ahora no me había vuelto a inquietar. Se fue enero de una manera…

LA NIEVE

Volvieron las nieves a Zamora, otro año más, pero con un día de retraso. Parece mentira, pero una misma cosa causa sentimientos contrarios en distintas épocas de tu vida. Hace un año y un día, se presentó la mañana nevada, al igual que hoy. Ese mismo día escribí:
“Me encanta la nieve, es como la lluvia, pero no moja, quiero decir, moja mucho menos”
Nada mas lejos de la realidad a día de hoy. Hoy al hablar con la gente, di mi opinión, en contra de la nieve, sinónimo del frío y los resbalones. Narices y orejas rojas, y cara tiesa.

El año pasado, deseé que estuviera todo el día nevando, para salir a la tarde de paseo, además de aprovechar la mañana, en vez de seguir estudiando materiales. Un año después, con materiales todavía suspensa, aún no he sido capaz de empezar a estudiarla de nuevo, ni tengo ganas de paseo.

Puede ser porque este año madrugo de lunes a viernes, me levanto siempre siendo de noche, cual estudiante de instituto. Dormir menos de siete horas, algunos lo toleran, pero yo no. Será por eso que ya no escribo, ni leo, ni estudio, y apenas vivo, malvivo. En fin, este último año en Zamora se está pasando como nada, no como lo planeé.

Aquella tarde no nevó, donde había gris salió el sol, y estuve toda la tarde buscando entre las nubes el lugar donde el cielo se teñía del color de tus ojos. Hoy, 366 días después, puedo asegurarte que no lo encontré, ni aquella tarde, ni en otras muchas que perdí mirando en el fondo del estanque de los patos.

Hoy, te puedo asegurar también que no volví a buscarte desde el día que se me ocurrió mirar al horizonte, para ver como esos ojos, cambiaban de color.


NIEVE

Ayuda Manolillo, se secó el tintero

el de tu escritorio junto al cenicero (8)

Necesito dos noches de "Extrechinato y tu"

CRUCE DE MIRADAS

No hay princesa ni bruja que me pueda enamorar… solo tú.

Por mirarte casi muero en aquel paso de cebra, tu aura eclipso mi capacidad de razonar, y no pude girar la cabeza a ver si venia un auto con intención de matarme.
Tú, que si miraste a la calzada, cruzaste a la par mía, consciente.
Yo, inconsciente, no me daba cuenta que la vida me daba una oportunidad.
Tu, elegante y sonriente, me miraste y no me viste.
Yo, imbécil y estúpido, merecía haber sido atropellado por un camión, por no decirte nada.